4 INNOVATIVE TEXTILE FIBERS FOR VEGAN SUSTAINABLE FASHION

En un momento en el que temas como la sostenibilidad, la preocupación por el medio ambiente y la concienciación con los derechos de los animales están más en auge que nunca, está creciendo el interés de muchas marcas por usar fibras y materiales alternativos, menos contaminantes y más respetuosos con los animales. En este post te presento cuatro innovaciones en el sector textil a partir de materiales inusuales como setas, un té probiótico o la piña, que están dando mucho que hablar y que pronto podremos encontrar en las firmas más avanzadas (algunas ya son una realidad comercial).

At a time when the concern for issues such as sustainability, the environment and animal rights is growing more than ever, many brands are taking a growing interest in alternative fabrics made from unusual materials like mushrooms, a priobiotic tea or simply pineapple. While some are already a commercial reality, all of them may be able soon in the most advanced firms.


Piñatex, la estrella

A partir de una fruta tan común para nosotros como es la piña surge esta alternativa vegana al cuero 100% vegetal y biodegradable. El Piñatex, desarrollado por la marca Ananas Anam, fue idea de la Doctora Carmen Hinojosa. Durante años trabajó para la industria del cuero y, tras ver el impacto que esta tiene a nivel ambiental, decidió desarrollar un nuevo material para reemplazarlo.

El Piñatex se fabrica a partir de las hojas restantes de la cosecha de piñas. En Filipinas, las prendas de vestir tradicionales se hacen con las fibras de estas hojas y fue así como Carmen Hinojosa tomó la inspiración para crear Piñatex. Las hojas de la piña se cortan en capas y se procesan como un textil. Al final del proceso, se pueden desarrollar productos de diversas formas, espesores y texturas. Por suerte para nosotros, ya ha sido adoptado por algunas marcas de calzado vegano y lo podemos encontrar también en bolsos y vestidos.

 


MuSkin. ¿Te imaginabas que tu bolso pudiese estar hecho de setas?

Primero fue el MYX, un innovador textil orgánico fabricado a partir de setas y fibras vegetales. Y luego llegó el MuSkin, un cuero 100% vegetal y biodegradable, extraído de hongos y curtido utilizando métodos libres de químicos.

MYX, la idea original

El responsable de esta innovación es el diseñador danés Jonas Edvard. Recibe el nombre de MYX por el micelio, que es la parte vegetal de un hongo. El MYX se cultiva durante un periodo de 3-4 semanas utilizando la seta de la ostra, un hongo comestible común, junto con fibras de cáñamo o lino para crear una matriz flexible pero duradera.

Estrictamente hablando, este material es un desecho de la producción comercial de setas, por lo que es de bajo coste y respetuoso con el medio ambiente. Después de cosechar las setas, el material restante se puede modelar y secar, lo que lo hace ligero y flexible con una superficie aislante cálida y suave, una alternativa perfecta al cuero de origen animal.

MuSkin, el futuro

Este cuero vegetal creado a partir de hongos resulta muy similar al de ante, pero según sus creadores es “mucho más suave”. El mérito de producir este magnífico material lo tiene la empresa italiana Grado Zero Espace. Lo describen como transpirable, flexible y repelente al agua de forma natural.


Hilo de soja, la ‘seda de la paz’

La seda de soja (más comúnmente conocida como soysilk o peace silk en inglés) es una fibra similar a la seda morera, a excepción de que esta se elabora con la soja sobrante de la producción de tofu. Se trata pues del substituto ideal a la seda convencional, ya que para su obtención no se daña ni explota a ningún gusano o polilla en el proceso.

El hilo de soja se obtiene lubricando la pasta de soja a través de nuevas tecnologías de bioingeniería. Esta fibra es tan suave como la seda y tan fresca como el algodón. Además, permite la absorción y transporte de humedad de forma rápida, lo que hace que sea muy confortable.

¿Por qué la seda morera no es vegana?

“Los gusanos de seda, como cualquier otra oruga, pasan por cuatro fases básicas de desarrollo: huevo, larva, crisálida o pupa e imago o adulto. Cuando la larva alcanza un determinado estadio de desarrollo, teje a su alrededor el característico capullo en cuyo interior tendrá lugar el proceso de metamorfosis que transformará a la oruga en mariposa. Ésta saldrá al exterior, procediendo al apareamiento y puesta de huevos y dando así inicio a un nuevo ciclo reproductivo. Pero, en el caso de los gusanos explotados para la producción de seda, este proceso natural no llega a culminar.

Para obtener la seda, los capullos son introducidos en agua hirviendo ocasionando la muerte lenta y dolorosa del animal que se aloja en su interior en estadio de pupa. La razón de esta forma de proceder es evitar que la mariposa, una vez formada, rompa y degrade el capullo al salir al exterior, malogrando la calidad de la seda.

La cantidad de seda aprovechable en cada capullo es escasa, por lo que la fabricación de un solo pañuelo o corbata se cobra cientos de vidas.” “Así pues, la producción de seda no está exenta de sufrimiento y muerte. Como cualquier otro animal víctima de explotación, los gusanos de seda tienen capacidad de sentir y deseos de vivir”. (Fuente: El Hogar Animal Sanctuary)

Henry Ford tenía un traje hecho de seda de soja

Pese a no ser un material completamente nuevo –ya en 1940 los diseñadores experimentaron con la soja–, su importancia, producción y disponibilidad ha crecido únicamente en los últimos años. Además, al ser una fibra cien por cien natural, la seda de soja es biodegradable.


Piel de té Kombucha

Lo que por ahora es un material aún en fase de investigación muy pronto podría ser una alternativa perfecta a la piel animal, así que merece la pena darlo a conocer. Se trata de un subproducto del té Kombucha, una bebida probiótica que se puso muy de moda en 2015. Mezclado con vinagre y azúcar, crea una película gelatinosa que se debe cultivar mediante el uso de una colonia simbiótica de bacterias y levadura conocida como SCOBY. Es, por lo tanto, una materia 100% biodegradable. Aún queda por investigar su comportamiento en relación con el agua, entre otros aspectos, pero muy pronto se podría colar en nuestros armarios.


Como en cualquier sector, la industria de la moda no hace más que buscar soluciones a las preocupaciones de sus consumidores. Que está cambiando en favor de posturas más éticas es un hecho indiscutible. No obstante, de nosotros dependerá que lo siga haciendo y a qué ritmo. 💪💚

> Si eres una marca y te interesa incorporar estas u otras innovaciones en tus colecciones, te recomiendo la lista de proveedores de materiales veganos de PETA.


English version:

Piñatex, the star

This vegan alternative emerges from a fruit as common to us as pineapple. Developed by the brand Ananas Anam, Piñatex –its commercial name– was the brainchild of Dr. Carmen Hinojosa. For years she worked for the leather industry and, after realizing the impact it has on the environment, she decided to develop a new material to replace it.

Pineapple leather is manufactured from the leaves left over after farming the fruit, and is completely biodegradable. In the Philippines, traditional garments are made with the fibers of these leaves and that is how Carmen Hinojosa took the inspiration to create Piñatex. The leaves of the pineapple are cut into layers and processed like a textile. At the end of the process, products of different shapes, thicknesses and textures can be developed. Luckily for us, it has been adopted by a few shoe brands already and is worth seeking out.


MuSkin. Did you imagine that your bag could be made of mushrooms?

First it was the MYX, an innovative organic textile made from mushrooms and vegetable fibers. Then came the MuSkin, a 100% vegetable and biodegradable leather, extracted from fungus and tanned using chemical-free methods.

MYX, the original idea

The responsible of this innovation is the Danish designer Jonas Edvard. The material is called MYX after the mycelium: the vegetable part of a mushroom. MYX is grown during a 3-4 week period, using the oyster mushroom, a common edible fungus, along with hemp or flax fibers to create a flexible but durable matrix.

Strictly speaking, the material is a waste product from commercial mushroom production, making it low cost and environmentally friendly. After harvesting the mushrooms the remaining material can be shaped and dried out, which makes it light-weight and flexible with a warm and soft insulating surface, a perfect alternative to animal leather. 

 

MuSkin, the future

This vegetable leather created from mushrooms is very similar to suede, but according to its creators MuSkin is “much softer”. The merit of producing this magnificent material is from the Italian company Grado Zero Espace. It is described as breathable, flexible and water-repellent in a natural way.


Soysilk or peace silk

Soysilk, also known as peace silk, is a silk-like fabric that is manufactured with the soy residue left over from producing tofu. It is therefore the ideal substitute to conventional silk, since no worms or moths are harmed or exploited in the process and peace silk is wild harvested rather than farmed.

Soya yarn is obtained by lubricating soybean paste through new bioengineering technologies. This fiber is as soft as silk and as cool as cotton. In addition, it allows the absorption and transport of moisture quickly, which makes it very comfortable.

Why is silk not vegan?

“Mass-produced silk is made from domesticated silkworms,  Bombyx mori, raised on farms. The silkworms, who are in the caterpillar stage of the silk moth, are fed mulberry leaves until they are ready to spin cocoons and enter their pupal stage. The silk is secreted as a liquid from two glands in the caterpillar’s head. While they are still in their pupal stage, the cocoons are placed in boiling water, which kills the silkworms and begins the process of unraveling the cocoons to produce silk thread.

If allowed to develop and live, the silkworms would turn into moths and chew their way out of the cocoons to escape. The chewed silk strands would be much shorter and less valuable than the whole cocoons.

Approximately 15 silkworms are killed to make a gram of silk thread, and 10,000 are killed to make a silk sari.” (Source: ThoughtCo.)

Henry Ford had a suit made of soysilk

In spite of not being a completely new material –some designers experimented with soy in this sense already in the 1940s–, its importance, production and availability has only grown in recent years. In addition, soysilk is a 100% natural fiber, thus biodegradable.


Kombucha leather

What for now is a material under investigation could soon be a perfect alternative to animal leather, so it’s worth discussing it. I am talking about a byproduct of Kombucha tea, a probiotic drink that you can make yourself at home. Mixed with vinegar and sugar, it creates a gelatinous film that must be grown using a symbiotic colony of bacteria and yeast known as SCOBY. It is, therefore, a 100% biodegradable material. There are many aspects that have to be studied, like its behavior in relation to water, but it could brew in our wardrobes very soon.


Like in any sector, the fashion industry does no more than seek solutions to the concerns of its consumers. That fashion is changing towards ethics is an indisputable fact. However, it’s up to us that it continues doing so and at what pace. 💪💚

> If you’re a brand and you’re interested in adopting these or other innovations on your collections, I recommend you PETA’s guide to vegan materials suppliers.Follow my blog with Bloglovin

1 Comment

  1. BestAugustina
    11 August, 2018

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